domingo, 1 de enero de 2012

Tres metros sobre el cielo

De algo estoy seguro.
No podrá quererla como la quería yo, no podrá adorarla de ese modo, no sabrá advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles de su cara.
Es como si sólo a mí se me hubiera sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de sus besos, el color real de sus ojos.
Nadie podrá ver nunca lo que yo he visto. Y él menos que ninguno.
Él, incapaz de amarle, incapaz de verle verdaderamente, de entenderla, de respetarla.
Él no se divertirá con esos tiernos caprichos.

Federico Moccia

miércoles, 12 de enero de 2011

:)

Me muero por salir a la calle y chillar que le quiero, que nadie ha hecho tanto por mí sin ni siquiera darse cuenta. Que por ver esos ojitos todos los días daría más que la vida, que dando la vida no perdería nada; que mi vida ya es suya.
¡Y ya ha pasado un año! Un año de sus besos, de sus abrazos, de sonrisas, de risas, de lágrimas, de malos y buenos momentos. Un año de nosotros. Supongo que cuando eres feliz, el tiempo pasa más deprisa, para mí ayer sigue siendo el día que nos vimos por primera vez, que nos besamos, la primera vez que me hizo suya.
Ya no sabría vivir sin él. No podría despertar y saber que no volveré a ver esa mirada.
Supongo que parece ridículo. El amor... Como dice aquella famosa frase ''El amor es como los fanntasmas, muchos son los que hablan de él, pero pocos los que realmente lo han visto.'' Y cuánta razón. Todo el mundo dice ''ay, cuánto le quiero'', ''no sé vivir sin ti, mi vida''. La mitad, mentira. Desde mi punto de vista. Quizá soy demasiado cruel. O demasiado sincera. Amarse es algo más que besarse, que vivir juntos o que hacer el amor.
Amar es una complicidad inexplicable que solamente dos personas en el mundo son capaces de entender. Es echar de menos porque sí, sin razón, sin necesidad de que pasen semanas y semanas sin verse. Es decir ''te quiero'' porque te apetece, no porque ahora toque decirlo. Es poder aguantarle la mirada. Es sentirte en otro mundo cada vez que caminas de su mano. Es despertar con alegría porque sabes que hoy le vas a ver. Es desconectar del mundo cada instante que piensas en él. Es llorar de alegría. Es un beso, una palabra especial o una simple caricia. Es reír sin un motivo claro. Es recordar el pasado y vivir el presente imaginando un futuro perfecto a su lado. Es el aire que te falta cada vez que sientes que todo ha acabado. Es la lluvia fresca, esa del verano, que huele de una forma especial y te incita a bailar debajo de ella. ¡Es eso y mil cosas más! El amor es locura, son las ganas, es un olor, una sensación, es una promesa, es lo imposible. Es sonreir cuando lo recuerdas. Es dejarse llevar, ¡es la anti-monotonía! Es ir al mismo lugar los 365 días del año y verlo diferente cada vez. ¡Indescriptible!. Sólo el que realmente lo ha vivido puede intentar describirlo e intentar entender mi definición.
¡Ya ves! El amor, algo a lo que todos hacen referencia, y creo que todavía nadie ha sabido describirlo. Canciones, libros, películas... Todo, TODO gira en torno al amor. ¡Y ni siquiera hay una definición! Será por eso que algunos llaman amor a vivir juntos y darse besitos a diario, o en el peor de los casos, a verse una vez cada mil años y hacerse los felices. ¡Amar es mucho más que todo eso! ¡Mucho máaaas!
Y yo, hoy, puedo decirlo.
LE AMO.
No preguntéis por qué. No hay ninguna razón y hay demasiadas. Pero eso es el amor.

jueves, 6 de enero de 2011

La palabra más hermosa.

Le digo que no le quiero.
- Y tú tampoco me quieres.
Le digo que nos hemos equivocado al casarnos. Me dice que exagero, que soy demasiado dramática, que no resulta fácil estar a mi lado. [...] Lloro, le digo que mi matrimonio es una farsa.
- No te imaginas lo que he pasado por no poder decirte esto antes.

Margaret Mazzantini

jueves, 30 de diciembre de 2010

La Buena Suerte

Primer regla de la Buena Suerte:
- La suerte no dura demasiado tiempo, porque no depende de ti.
La Buena Suerte la crea uno mismo, por eso dura siempre.

Segunda regla de la Buena Suerte:
- Muchos son los que quieren tener Buena Suerte, pero pocos los que deciden ir a por ella.

Tercera regla de la Buena Suerte:
- Si ahora no tienes Buena Suerte tal vez sea porque las circunstancias son las de siemopre.
Para que la Buena Suerte llegue, es conveniente crear nuevas circunstancias.

Cuarta regla de la Buena Suerte:
- Preparar circunstancias para la Buena Suerte no significa buscar solo el propio beneficio.
Crear circunstancias para que otros también ganen, atrae la Buena Suerte.

Quinta regla de la Buena Suerte:
- Si "dejas para mañana" la preparación de las circunstancias, la Buena Suerte quizá nunca llegue.
Crear circunstancias requiere dar un primer paso... ¡Dalo hoy!

Sexta regla de la Buena Suerte:
- Aún bajo las circunstancias aparentemente necesarias, a veces la Buena Suerte no llega.
Busca en los pequeños detalles circunstancias aparentemente innecesarias...¡pero imprescindibles!

Séptima regla de la Buena Suerte:
- A los que solo creen en el azar, crear circunstancias les parece absurdo.
A los que se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa.

Octava regla de la Buena Suerte:
- Nadie puede vender suerte.
La Buena Suerte no se vende.
Desconfía de los vendedores de suerte.

Novena regla de la Buena Suerte:
- Cuando ya hayas creado todas las circunstancias, ten paciencia, no abandones.
Para que la Buena Suerte llegue, confía.

Décima regla de la Buena Suerte:
- Crear Buena Suerte es preparar las circunstancias a la oportunidad. Pero la oportunidad no es cuestión de suerte o azar: ¡Siempre está ahí!
Por tanto...crear Buena Suerte consiste únicamente en... ¡crear circunstancias!

Álex Rovira y Fernando Trías.

martes, 28 de diciembre de 2010

El paseo.

Y, a lo largo de los años, en mil momentos y a medida que crecía, me lo preguntaba: ¿seré capaz de pagar de algún modola deuda por todo aquello que he recibido? ¿Por tantas atenciones y amor y sacrificio y paciencia? No hay ninguna balanza extraordinaria que pueda calcular el peso de todo ello. Pero el verdadero amor no prevé ni créditos ni deudas.

Federico Moccia

Las cosas que no nos dijimos.

Casarse es una cosa -le dijo a su hija-, pero permíteme que te diga que compartir tu vida entera con alguien es otra muy distinta. Hace falta mucho amor, mucho espacio. Un territorio que ambas personas inventan juntas, y donde ninguna debe sentir que le falta el aire para respirar.

Marc Levy

sábado, 25 de diciembre de 2010

La montaña

- Debe de ser terrible el destino de las montañas -respondí-. Están obligadas a contemplar siempre el mismo paisaje.
Yo estaba estudiando para ser montaña -continué-. Tenía cada cosa en su sitio. Iba a entrar en un empleo público, casarme, enseñar a mis hijos la religión de mis padres, aunque ya no creyese en ella.
Hoy estoy decidida a dejar todo eso y seguir al hombre que amo. Felizmente renuncié a ser montaña; no lo podría haber soportado mucho tiempo.

A orillas del río Piedra me senté y lloré.
Paulo Coelho